Escenarios de novela XXI. Santo Domingo de Silos en época medieval (El palimpsesto del templario)

Otro de los escenarios que aparecen en la novela “El Palimpsesto del Templario” es la abadía de Santo Domino de Silos, en Burgos.
A principios del siglo XIV, momento en el que Hugo, el protagonista de la novela, llega a la abadía, Silos no era solo un lugar de recogimiento y oración, sino que funcionaba como un entramado feudal dentro del reino de Castilla. La abadía dominaba y tenía el poder sobre la villa y los territorios circundantes. Bajo la estricta Regla de San Benito, la comunidad administraba las explotaciones agrícolas, los pastos de la montaña, la cabaña ovina y los molinos harineros de los ríos locales. De esta forma se aseguraba el sustento de la comunidad de monjes, la hospedería y el hospital de peregrinos.
En aquella época ya estaba arquitectónicamente terminado el famoso claustro románico de dos plantas. Con la entrada del siglo XIV se instaló su alfarje mudéjar siguiendo la tradición islámica demostrando la permeabilidad cultural de la Castilla de la época.
Los monjes podían pasear por las galerías del claustro contemplando los capiteles románicos de las columnas decorados con animales fantásticos y escenas bíblicas o levantar la vista para admirar escenas de caballeros, torneos, cacerías, monstruos híbridos, leones, sirenas y seres mitológicos.
Ya en aquella época, Silos destacaba por la belleza de sus celebraciones y su formación intelectual, transmitida desde la época dorada de su escuela monástica, permaneciendo operativos su reconocido “scriptorium” y biblioteca. Si bien en aquella época las universidades, como la de Salamanca, ya habían desplazado el conocimiento fuera de los muros de los monasterios.
En el siglo XIV en el taller de copia de Silos y en su biblioteca se custodiaban, copiaban y reparaban textos antiguos copiados siglos atrás. El monasterio guardaba y protegía una tradición cultural escrita que combinaba la teología latina clásica con los saberes litúrgicos mozárabes y visigóticos.
Durante los siglos siguientes y a pesar de su descenso de la población y cambios Santo Domingo de Silos siguió siendo un polo de atracción cultural y de recogimiento.
¡¡¡Abrazotes!!!




