Escenarios de novela XVI. Il lungotevere (La biblioteca de Vaccaro)

Toca el turno del Lungotevere, otro de los escenarios en los que discurre mi novela La biblioteca de Vaccaro. Un encuentro fortuito entre una joven y nuestro antagonista con un final misterioso, extraño y sorprendente.
Una posible traducción literal del término italiano podría ser “a lo largo del Tíber”, y es precisamente de eso de lo que se trata, de un paseo a lo largo de la ribera del río que atraviesa Roma. El río queda unos cuantos metros por debajo del nivel de la ciudad, encerrado en unos muros de contención para evitar el desbordamiento en las crecidas del río, pues cuando suceden el caudal del mítico río de Roma aumenta considerablemente y sus inundaciones son recurrentes.
Para su construcción se demolieron edificios cercanos a la orilla y se tuvo que respetar e ingeniar el mantenimiento de la Isla Tiberina y la destrucción y reconstrucción de los puentes ya existentes, como el puente Cestio, para adecuarlo a la anchura del Lungotevere de unos 100 metros, o el puente Sant’Angelo.
Recorriendo el Lungotevere, entre las sombras de los arboles o los reflejos de las luces de las farolas sobre las aguas, se puede observar la arquitectura que le rodea, como los puentes ya mencionados, la isla tiberina, Castel Sant’Angelo, Piazza del Popolo, Ponte Milvio, por citar algunos…
Se trata de un lugar maravilloso para pasear, ¿te animas a recorrerlo?
¡Abrazotes!




